UN REGIMIENTO AL RESCATE DE OVIDIO

Según la SEDENA, los 400 gatilleros del Cártel de Sinaloa bajo el mando presuntamente de Iván Archivaldo atacaron a policías y militares en 13 puntos de Sinaloa

COLATERAL SINALOA/Redacción

Alrededor de 400 pistoleros del Cártel de Sinaloa, un regimiento en términos militares, atacaron de forma coordinada a policías y militares además de sitiar puntos estratégicos escogidos con precisión de tiempo atrás, para rescatar a Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán, durante la toma de Culiacán, registrada el jueves 17 de octubre.
De acuerdo con el informe presentado por el general Luis Cresencio Sandoval González, secretario de la Defensa Nacional, en menos de una hora, los gatilleros se apostaron en por lo menos 11 puntos, para sitiar la capital para el asombro de habitantes de Culiacán y todo México.
También atacaron otros dos puntos militares en el municipio de Cosalá y El Fuerte, y amenazaron con “incendiar” Sonora, Chihuahua y Durango.
El despliegue táctico del “ejército” de sicarios se implementó después de que el anillo de seguridad de Ovidio Guzmán alertó sobre su detención a los líderes del Cártel de Sinaloa.
Así fue como en menos de una hora, los comandos de gatilleros provenientes de diversas colonias de Culiacán y de otros lugares del estado, rodearon bases militares en Cosalá, en la zona serrana hacia al sur; en Costa Rica a la salida sur de Culiacán, donde está el cuartel de la Tercera Brigada de Policía Militar; la base de la caseta de El Limón de Los Ramos, al norte de Culiacán; y en El Fuerte, al norte de Sinaloa
Del informe presentado durante la conferencia en Palacio Nacional, se desprende que los pistoleros utilizaron fusiles antiaéreos, fusiles de asalto AK-47, Barret calibre 50mm, granadas y vehículos blindados.
El general explicó que a las 15:05 horas se registró el primer ataque contra elementos del Ejército, sobre el bulevar Enrique Sánchez Alonso. A ese lugar habían acudido los elementos en apoyo de las Fuerzas Federales que mantenían detenido a Ovidio Guzmán, en una residencia del Desarrollo Tres Ríos, y que eran hostigados por sicarios.
En ese primer ataque, la SEDENA calcula que participaron 30 gatilleros en 6 vehículos, dos de ellos blindados. Allí resultaron heridos 3 militares, uno de ellos al recibir un tiro calibre 50 que le destrozó la pierna.
El segundo ataque ocurrió a las 15:10 horas en el cruce del bulevar Sánchez Alonso y Universitarios. En ese lugar un convoy de la Guardia Nacional fue atacado desde dos puntos por 40 sicarios armados con ametralladoras, los cuales viajaban en 8 vehículos, dos de ellos blindados. El saldo de ese ataque fue de un elemento muerto y 9 heridos.
El tercer ataque se registró alrededor de las 15:20 horas también sobre el bulevar Sánchez Alonso, cerca de la farmacia Guadalajara, cuando los militares se desplazaban a dar apoyo a los elementos de la Guardia Nacional. En ese ataque participaron por lo menos 40 sicarios del Cártel de Sinaloa que viajaban en 8 vehículos, dos de ellos blindados y armados con ametralladoras. El saldo fue de dos militares heridos. En ese lugar también fallecieron los dos carpinteros que quedaron atrapados en medio del fuego cruzado.
El cuarto ataque contra militares sucedió en la Caseta de Cobro de Costa Rica, en donde un comando de 150 gatilleros en 30 vehículos sometió, desarmó y retuvieron un convoy militar que custodiaba autotanques de gasolina.

El camión donde viajaban los elementos de la Guardia Nacional que fueron atacados.

TAMBIÉN AL GENERAL
A los ataque del narco no se salvó ni el general de la Novena Zona Militar, el general Maximiliano Cruz Ramos, quien fue emboscado junto con un convoy de militares cuando se dirigían hacia la caseta de cobro de Costa Rica en donde habían retenido a los soldados. Lo mismo sucedió con el comandante de la 14 C.I.N.E. que salió a reforzar la seguridad de la unidad habitacional militar en Culiacán.
Lo mismo le pasó a otro convoy militar que salía de la Novena Zona Militar para enfrentar el cerco que tenían sicarios en las unidades habitacionales militares.
En esos ataques se calcula que participaron 60 gatilleros, quienes lesionaron a uno de los elementos militares.

Durante el ataque varias patrullas fueron quemadas por los gatilleros.

OTRAS ZONAS
El despliegue de las fuerzas del Cártel de Sinaloa no se enfocó solo en ataques al cerco militar en la ciudad sino también en los alrededores de Culiacán. La base militar que se encuentra en la caseta de cobro de El Limón de los Ramos fue atacada por gatilleros y en el cruce hacia la sindicatura de Jesús María, dos militares que estaban en su día franco, fueron retenidos.
El despliegue del narco se extendió también hacia los municipios: en Cosalá fue atacada una base militar; mientras que en el municipio de El Fuerte, un grupo armado de 60 gatilleros atacó un destacamento y retuvo a tres oficiales en Estación Sufragio.
Por si fuera poco, el Cártel de Sinaloa amenazó con “incendiar” Sonora, Chihuahua y Durango, si las fuerzas federales no liberaban a Ovidio. Finalmente, después de dos horas y de que el Cártel de Sinaloa dirigido por Iván Archivaldo Guzmán tomó Culiacán, Ovidio fue liberado.

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