Paso a paso, grito a grito mujeres exigen justicia

Cientos de culiacanenses vestidos de blanco marchan en honor de Mariana de la Lomita a Catedral

NILSA QUIÑONES/COLATERAL SINALOA

Paso a paso, grito a grito, lágrima a lágrima así marcharon cientos de almas dolidas, enojadas, esperanzadas… Salieron a la calle a pedir justicia, a pedir explicaciones, salieron a gritar el nombre de Mariana para que no se olvide.
Aquella mañana del día lunes 16 de diciembre en que Melissa salió a la luz pública para pedir ayuda para su hermana, los conmovió a todos, menos a ellos. Sólo pasaron unas horas para que la historia de su hermana menor en esta vida tuviera un final. Y al mismo tiempo empezaba otra; la de la lucha, la de la exigencia y la de la búsqueda de justicia. Ni siquiera ha pasado su duelo, como otros que han perdido a un ser amado. Tomando fuerza de su infinito amor convocó a la ciudadanía a sumarse no sólo a su dolor, también a su sed de justicia. Centenares se interesaron en Mariana y en las tantas y tantas mujeres que nos han arrebatado en esta tierra donde matan indiscriminadamente a mujeres y niñas.
Diciembre de 2019 quedará para siempre en sus memorias, esta familia no olvidará estos números: el 11 ya no la vieron más y el 16 regresó a ellos inerte. Nunca más sus ojos jóvenes lo mirarán. Tampoco olvidarán el día 19 de diciembre, porque los culiacanenses les demostraron que no están solos y que su tragedia les duele.
Se reunieron poco a poco en ese lugar emblemático a dónde coincidentemente ella se dirigía el día que desapareció, La Lomita. Poco a poco se fue tiñendo de blanco por todas partes. Sus ropas y sobre todo sus consignas sobre pedazos de papel claro los hizo visibles. No dejaron de gritar, no dejaron de exigir: “Justicia, justicia para Mariana” “La culpa no era tuya Mariana”, “Ni una más”, “Ni una asesinada más”, “Porque vivas se las llevaron, porque vivas las queremos”, “Señor, señora, no sea indiferente se mata a las mujeres en la cara de la gente”. También gritaron por ellas que ya no tienen voz, gritaron fuerte sus nombres para que tampoco se olviden: “Justicia para Michelle”, “Justicia para Dayana”, Justicia para Aída”, “Justicia para Diana Giselle”, y tantas y tantas otras mujeres que han sido asesinadas en este estado donde ha fracasado la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres. La denominada marcha pacífica culminó en la Catedral. Otro punto especial para Culiacán.
Poco a poco los gritos dejaron de escucharse, poco a poco los manifestantes se fueron dispersando. Queda el reclamo: ¡Justicia para Mariana!

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