LA DIGNIDAD DE DIGNORA: “NO MÁS SIMULACIONES…”

La mujer policía que se atrevió a denunciar la falta de equidad, el acoso laboral y la violación de los derechos humanos en su centro de trabajo.

Culiacán,
Sinaloa.- Lo más rescatable en Sinaloa de los actos oficiales en donde se
celebró el Día Internacional de la Mujer fue sin duda la valentía que tuvo la
policía municipal de Los Mochis, Dignora Valdez López, para tomar el micrófono
y denunciar que la equidad de género en Sinaloa esta lejos de ser una realidad.

Mientras en
los actos oficiales, como el organizado por el Instituto Sinaloense de las
Mujeres que dirige Reyna Araceli Tirado Gálvez, se reconocía lo que ya todas
las mujeres de Sinaloa saben: que la aplicación de la Alerta de Género en
Sinaloa ha sido un fracaso y que se requieren de “estrategias” para ir al fondo
del problema; en Los Mochis una valiente mujer policía se “robaba” el micrófono
para denunciar las desigualdades, el acoso laboral, la violación a los derechos
humanos  y la falta de equidad que viven muchas
mujeres en centros de trabajo, en este caso las corporaciones policiacas.

“No somos
edecanes, somos mujeres de acero”, decía Dignora, casi a la misma hora en que
en el patio del Ayuntamiento de Culiacán, la directora del Ismujeres por
enésima vez repetía lo que viene diciendo desde hace casi dos años que: “La
Alerta de Género no es una varita mágica ni una panacea que detendrá la
violencia contra las mujeres y los feminicidios”. Eso, las mujeres en Sinaloa
lo tienen muy claro con los 148 feminicidios registrados en dos años de
gobierno de Quirino Ordaz Coppel.

Y Tirado
Gálvez repetía también de nuevo que se requiere de “una coordinación de
esfuerzos entre el poder legislativo, judicial y ejecutivo”, algo que los
grupos de mujeres y organismos de seguridad ciudadana lo saben bien y se siguen
preguntando cuándo llegarán esas acciones y esa coordinación.

Al salir de las celdas, Dignora dijo: “Si se necesitan más horas de arresto para que mis demandas se cumplan, estoy dispuesta a más”.

Ese 8 de
marzo, casi a la misma hora, y después de los discursos oficiales en el Ayuntamiento
de Culiacán y el Monumento a la Madre, Dignora tomó el micrófono y dijo: “Este
día no es un día de festejos, es un día de luchas, de mujeres que en el pasado
mucho hicieron por conseguir los derechos de los cuales hoy estamos
disfrutando, pero también de manifestaciones en todos los lugares donde la
equidad de género no es una realidad y uno de esos lugares son las
corporaciones policiacas”.

También
denunció que a las agentes de policía solo las utilizan para adornar ese evento
y después son olvidadas todo el año.

“Nos
enfrentamos a nuestra responsabilidad como policías al igual que nuestros
compañeros hombres; jamás he dudado de la capacidad de mis compañeras policías
para ejercer un puesto de mando; de lo que sí he dudado son de las capacidades
de los diferentes servidores públicos 
que tienen en sus manos la responsabilidad de que la equidad de género
sea una realidad y no lo hacen”.

La policía
dijo que en su carrera se ha preparado profesionalmente, pero denunció que
durante los últimos tres años ha concursado para ser promovida de categoría y
siempre ha sido rechazada por los funcionarios en turno, quienes les han dado
preferencia a los hombres.

“¿Para qué
sirven tantos reconocimientos, tantas medallas, tanta preparación? ¡Ya no
queremos más simulaciones, queremos acciones!”, dijo Dignora al culminar su
discurso ese Día Internacional de la Mujer.

Al otro día,
Dignora fue notificada mediante oficio por el Director operativo de seguridad
pública y tránsito municipal de Ahome, Carlos Francisco Rodríguez Ponce, que
estaba arrestada por 36 horas por haber faltado a sus labores del 8 de marzo,
en una escuela de Topolobampo.

Nada
pudieron hacer las exigencias de diputadas, ni de decenas de mujeres y
ciudadanos que se indignaron ante tal hecho y pidieron al Alcalde de Ahome, Manuel
Guillermo Chapman Moreno, cancelar el arresto a la mujer policía.

Por su
atrevimiento, por su valentía, por su dignidad de mujer y por exigir equidad y
respeto en su centro de trabajo, Dignora purgó su condena de 36 horas
arrestada. Al igual que muchas mujeres que se atreven a denunciar la
desigualdad, el acoso y la falta de equidad en sus trabajos, Dignora tuvo que
pagar el precio con su libertad.

Pero nada la doblegó: al salir de las celdas, la dignidad de Dignora siguió allí y dijo en cuanto cruzó las rejas: “Si se necesitan más horas de arresto para que mis demandas se cumplan, estoy dispuesta a más”.

El oficio donde notifican a la policía Dignora que esta arrestada por 36 horas.

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