“Habitar la oscuridad” de Marco Antonio Cruz en Culiacán

Uno de los más importantes fotoperiodistas y fotoducumentalistas de México falleció el viernes en la Ciudad de México. Su legado fotográfico es ya de enorme valor histórico para el país. El gran fotógrafo estuvo en Culiacán en 2012 para presentar su libro.

COLATERAL SINALOA/NILSA QUIÑONES

Nos estamos quedando solos y también tú te vas, querido Marco.

Recuerdo como si hubiera sido ayer tu presencia en Culiacán: venías a la presentación de tu libro “Habitar la oscuridad”. Yo estaba tan contenta, por fin te iba a conocer en persona.

Era el 2 de noviembre del 2012 y el lugar de la presentación fue el Cuadrante Creativo que se abarrotó para conocer tu gran trabajo fotográfico, y adquirir un ejemplar de “Habitar la oscuridad”.
Esperé a que fuera mi turno, porque tengo la bendita costumbre de que necesito una firma en mis libros y la tuya debía estar en mi nuevo libro de pasta dura y negra, que lleva tu nombre.
Mientras esperaba, te vi sonriendo, atendiendo a los admiradores de tu trabajo. Hasta que abrí mi libro negro, y desde la página 1, entendí las metáforas implícitas en el arte de tu obra; desde el color, el título y por su puesto la presencia por todas partes, de aquel principio fotográfico: “sin luz no existe la fotografía”.
Qué dramática tu elección, Marco Antonio; pero después de ver esas 112 imágenes que componen tu libro, lo entendí a mi modo. Un fotógrafo nos hace ver a través de sus ojos, un fotógrafo necesita este sentido para llevarnos a su mundo y su estética. Como lo decía Henri Cartier-Bresson: “Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje”; Habitar la oscuridad, en mi humilde interpretación, es ese miedo persistente del fotógrafo de dejar de ver, también es esa búsqueda fatal de saber qué sigue cuando se ve el mundo a través del negro más profundo. Por supuesto que tu ojo de fotoperiodista registró una realidad social estremecedora, el mundo de los invidentes, sus fatalidades, pero también toda su dignidad y sus triunfos. Tu ensayo fotográfico es una denuncia, un registro histórico.
“El registro, apasionado, pero no compasivo, de esta realidad emerge en este libro con una contundencia creo que pocas veces visto. Habitar la Oscuridad es en cierta forma un itinerario de un largo camino para dar una mirada a los que no la tienen…”: Jorge Fernández Granados.

Por fin me tocó saludarte y mostrarte mi admiración. En mi libro negro escribiste: “Nilsa Deyanira con un gusto enorme por conocerte. Recibe un abrazo por siempre. Marco Antonio Cruz, 02/11/12.” No dejo de ver este autógrafo en este momento, ¡cómo es posible!
Esa noche conversaste también con Juan Carlos Cruz, mi esposo, con quien te unía una amistad de años y un lazo laboral en la Revista Proceso.
Tantas invitaciones a celebrar y tú decidiste irte con nosotros. Nos fuimos a Los Portales, probaste el café culichi, pero también querías probar lo típico de acá y terminamos en unos tacos de carne asada. Nos dijiste que te gustaron mucho. Durante la cena hablaste de tu oficio, pero también nos platicaste de tu admiración por Vincent van Gogh, fue irreal aquella velada en Día de Muertos.
Las redes digitales nos mantuvieron cerca, son frías, pero cumplen… Hasta hoy que después de llegar de un día de trabajo fotográfico, en estas mismas redes, que también mantienen vivas las amistades, me enteré de tu partida, mi estimado Marco.
Siempre te recordaré con tu Leica atada a tu cuello. A esa cámara que hoy se queda huérfana, pero que construyó junto a ti un enorme legado. Gracias, gracias, gracias por heredarnos tu arte.

Habitar la oscuridad.

Marco Antonio Cruz, foto de Germán Canseco.

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