Dos años rascando la tierra…

*Doña Isabel busca a su hijo: un policía municipal de Culiacán desaparecido el 26 de enero del 2017

Culiacán, Sinaloa.- “Mamá, levantaron a Yosimar”, dijo la voz por el teléfono a doña Isabel ese 26 de enero del 2017, y desde ese momento ella sintió que el corazón se le partió en pedazos.

Eran las 19:30 horas y doña Isabel se encontraba en el sur del país cuando otro de sus hijos le habló por teléfono para decirle que minutos antes un grupo armado había ingresado por la fuerza a su casa en la colonia Infonavit Humaya, en Culiacán, y que apunta de fusil se había llevado a Yosimar García Cruz.

Con el corazón roto, doña Isabel no lo pensó dos veces y esa misma noche salió con rumbo a Culiacán. Desde entonces no ha parado de andar y escarbar la tierra aquí y allá, en busca de su hijo.

“La desaparición de mi hijo me cambió la vida por completo, totalmente. Incluso yo estuve a punto de vender mi casa, a renunciar a mi vida aquí, irme de aquí, pero dije: ¿cómo me voy a ir si no lo he encontrado? ¿por qué me voy a ir si no sé dónde está?”.

Han pasado dos años desde aquel momento y doña Isabel asegura que el amor a su hijo la ha mantenido de pie en la lucha por la búsqueda de los desaparecidos en Sinaloa, a pesar de que hasta hace poco cada que hablaba de Yosimar, no paraba de llorar.

“Lo que me movió fue el amor a mi hijo. Por él me hice una buscadora, una rastreadora, y por él aquí estoy, donde no debería de estar, donde a nadie le gustaría estar”.

Yosimar era agente de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Culiacán, corporación que en los primeros meses del 2017 sufrió el embate de grupos de sicarios que trabajan para el crimen organizado. En esas fechas siete de sus elementos fueron asesinados y dos permanecen desaparecidos, entre ellos Yosimar.

Todos esos elementos estaban bajo el mando del supervisor operativo Israel Ruiz Félix, el primero en ser levantado y cuyos restos fueron encontrados en un narcocampamento en las cribas de San Pedro, Navolato.

De acuerdo con cifras oficiales de la Fiscalía General del Estado, las personas desaparecidas en Sinaloa en los últimos 12 años suman cerca de 4 mil, 600 de ellas desaparecidas en el 2017, primer año de gobierno de Quirino Ordaz Coppel, entre los que se encuentran 14 elementos policiacos y militares.

“Yo no sabía que existían los desaparecidos, y menos que me iba a tocar a mí. Y desgraciadamente cuando no te pasa, dices ‘por algo lo levantaron, andaba en malos pasos, algo hizo’, pero cuando te pasa te das cuenta de que no es así”.

–¿Yosimar actuó bien como policía?

— Estoy convencida de que mi hijo siempre actuó bien como policía. Yo creo que mi hijo estuvo en el lugar equivocado, a la hora equivocada y con las personas equivocadas. Como policía era recto, era honrado, siempre le inculqué valores, somos humildes, pero con muchos valores. Sus mismos compañeros lo reconocen como un elemento sano, que nunca se metió en problemas ni en actos de corrupción. Las mismas autoridades investigadoras dicen lo mismo de él.

Doña Isabel recuerda que a su hijo le gustaba mucho cocinar y que antes de ingresar a la policía municipal de Culiacán, estudiaba para chef, pero que no recuerda en qué momento decidió ingresar a la corporación policiaca. Dice que a lo mejor se decidió ser policía siguiendo los pasos de su padre. Ella recuerda con nostalgia que Yosimar tenía planes para casarse en mayo del 2017, y que su novia ya tenía listo el vestido, pero que todo quedó en planes.

–¿Cómo ha sido su vida sin Yosimar?

–Para mi ha sido fatal. Llega Navidad y Año Nuevo y no tengo nada que celebrar. Desde el primer día en que me dijeron que mi hijo estaba desaparecido, aquí estoy rajando la tierra, rascando, buscando un pedazo…quiero encontrar a mi hijo como sea. No busco culpables.

Doña Isabel exhorta a familiares de desaparecidos en Sinaloa a perder el miedo y a salir a buscarlos.

“No hay que dejar que el miedo nos paralice. Salgan a buscar a sus hijos, a sus hermanos, a sus padres. Las autoridades no lo van a hacer. Nosotros tenemos que buscarlos”.

Hasta antes de ese 26 de enero del 2017, doña Isabel sólo se dedicaba a atender a su esposo, además de atender un pequeño negocio que tiene. Nunca se imaginó que a su hijo le pasaría algo a pesar de que era policía municipal. Nunca se imaginó que desde ese día, sus pies pisarían por todos esos lugares en donde ha rajado la tierra en busca de su hijo, y de los hijos, esposos y hermanos, de muchas otras mujeres.

Mucho menos se imaginó que hoy sería una de las mujeres que con pala y pico en mano, encabeza “Sabuesos Guerreras”, uno de los colectivos que aglutina la lucha que realizan familiares de personas desaparecidas en Sinaloa, ante la insensibilidad, indiferencia y apatía de las autoridades estatales y federales por atender esa problemática que afecta a cientos de familias en México.

 

Y a pesar de que el desespero por el desinterés de las autoridades por investigar los casos de desaparecidos en Sinaloa, doña Isabel no suelta la pala y el pico para seguir rajando la tierra. Así lo ha hecho desde hace un año. Lo mismo en Culiacán, Mazatlán, Elota, Rosario, Cosalá o San Ignacio. O como en San Pedro, en Navolato, donde hace dos años fueron localizados muertos dos de los compañeros de su hijo. Hasta ese lugar, y a dos años de aquella llamada que le rompió el corazón, llegó de nuevo doña Isabel para seguir rajando y rascando la tierra con la esperanza de encontrar a su hijo Yosimar.

Fotos: CONTRALUZ/JUAN CARLOS CRUZ e IVÁN MEDINA

*Doña Isabel busca a su hijo: un policía municipal de Culiacán desaparecido hace dos años

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